Mi mente se va entrelazando con tu imagen, creando utópicos recuerdos de historias llenas de magia y abrigo. Tu expresión se refleja en mi alma, creando amalgamas de colores y evocando esos olores que pretenden encender mi pasión. Tu piel, tersa y blanca, manchada por esas constelaciones que se prestan para dibujar diferentes cielos, en diferentes noches, esa piel que me rosa y me ama en cada contacto tenue de ternura. Esa mirada, tan tuya como mía, me apresura a desnudarme y entregar mis marcas para ser sanadas.
Recuerdos para volver a respirar.