Voy repasando los acontecimientos que me trajeron a este lugar.
En un vaivén de recuerdos – constante – voy haciendo declaraciones para mi misma. La primera, es que si de amar se trata, solo quiero a una mujer. La segunda, es que olvidar no me es posible. La tercera, debo dejar de fumar.
Las tres declaraciones van ligadas a la misma mujer, ese eterno recuerdo que no me abandona.
La vida debe continuar, pero las palabras se me acaban, las sonrisas escasean, los dolores se agudizan. ¿Cuánto tiempo debo esperar?

